jueves, 28 de abril de 2016

(Amdp.) "Ahora ya sabemos que en la muerte no hay nada..."

             (Retocado el 6 de mayo de 2016)
             A propósito de aquel “sorella morte” con el que Francisco de Asís se refería a la muerte, leo en la novela Il fantasma di Mozart de Laura Mancinelli (1986, Einaudi) las siguientes palabras: “E se uno invece sa che con la morte finisce tutto, la persona si spegne, non c’è piú? se uno non crede che un’anima separata sopravviva? se uno sa che colui che è morto mancherà per sempre?” (p. 72). A la creencia o a la fe del fraile de Asís opone el personaje el saber del moderno, nuestro saber de modernos: “Y si uno en cambio sabe que con la muerte acaba todo...” Qué tontos los frailes medievales, que no sabían. Tal vez. Pero ¿cómo puede uno saber que con la muerte acaba todo? ¿Qué es eso de que con la muerte acaba todo? Por lo pronto, que en ella no hay saber alguno. Desde fuera de ella no sabemos nada de la muerte, y desde dentro, si es verdad que con ella acaba todo, aún sabemos menos. Luego o no es verdad que con la muerte acabe todo, o no podemos saber nada de ella, ni siquiera que con ella acabe todo. Si pensamos lo contrario somos aún más tontos que los frailes medievales.

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viernes, 15 de abril de 2016

(Amdp.) Peligrosidad del islam

En un vagón del metro, no puedo evitar volverme una y otra vez: Esos ojos, esas mejillas, esa boca... A veces el velo con el que algunas árabes o musulmanas se tapan el cabello no parece tener otra función que obligarnos a reconocer que toda la hermosura del mundo puede caber ahí, en la combinación de unos ojos, unas mejillas, una boca.


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