martes, 1 de marzo de 2016

(Democracia que no lo es) Cuestiones de forma en la "Fiesta de la Democracia"

A qué se deberá que a los ciudadanos españoles ya se nos deje meter la papeleta en la urna por nuestra propia mano? Cosa tan elemental se nos vino impidiendo hasta más de treinta años después de la llamada Transición: Elección tras elección se nos hacía entregar al presidente de la mesa la papeleta elegida para que fuer él quien la depositara en la urna. Y cuando por la televisión veíamos, ante los fotógrafos, votar a los líderes de los partidos, ¡oh maravilla!: lo que veíamos era que ellos sí, ellos metían la papeleta por propia mano. Pero, como digo, ahora a nosotros también nos dejan: Visto y demostrado que en este curioso régimen no sirven las elecciones para decidir nada, han perdido las urnas todo halo pecaminoso, “peligroso”, como de las películas se decía antes: son ya “toleradas para menores”.



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