jueves, 22 de septiembre de 2016

(Int. filos. gr.) De la "Apología" al "Fedón"

Curioso el contraste entre el final de la “Apología de Sócrates” y el “Fedón”: En la “Apología” lo primero que a Sócrates se le ocurre para convencer a quienes tienen la muerte por un mal es aludir a la disolución del propio yo: si de eso se trata, viene a decir, eso es olvido absoluto, eso es nada, y en nada no hay nada que temer. En el “Fedón”, en cambio, el miedo del que Sócrates ha de curar a sus amigos es precisamente el miedo a que el alma se disipe en la muerte y de ella ya no quede nada: ¿lo mismo que en la “Apología” salvaba del miedo en el “Fedón” da miedo? Parece que ha tenido que haber un paso a otro plano. Y creo que en este punto tiene razón FMM cuando dice eso de que no puede ser que la ψυχή sea mortal precisamente porque está esencialmente implicada en la muerte. Es decir, que el miedo de los amigos de Sócrates en el “Fedón” no puede ser el mismo miedo del hombre corriente ante la muerte, o es Sócrates quien lo trasforma en otra cosa, como diciendo: “Ya en el juicio quedamos en que, precisamente si en la muerte no hay nada, precisamente entonces no hay en ella nada que temer, y esa lección ya está aprendida. Ahora de lo que se trata es de tomar el miedo a la disolución de las φρένες como signo de otra cosa, del miedo a que la ψυχή, la vida, carezca en último término de consistencia y no haya sido nada. A que la vida carezca de figura, de unidad, de bien.”

*

No hay comentarios:

Publicar un comentario